Log in

Política del Estado: Colocar en la prensa cualquier cosa que distraiga la atención de los problemas y luchas sociales

Máximo Constanzo. Centro de Estudios Francisco Bilbao. 4 enero 2019.

En el segundo semestre del 2018 algo potencialmente peligroso para la élite dominante sucedió en Chile, volvieron las protestas callejeras con cierto grado de radicalidad, particularmente por el asesinato disfrazado de “suicidio” del dirigente sindical y activista ecológico, Alejandro Castro en Valparaíso, el asesinato por parte de Carabineros del comunero Mapuche, Camilo Catrillanca y la radical forma de paro de los trabajadores eventuales del puerto de Valparaíso.

Todo esto y más, significó que la agenda de luchas ciudadanas impulsada por la actual falsa oposición, donde también está el Frente Amplio, fue desplazada por una agenda de luchas de carácter más popular y radical en su expresión y por otro lado, en especial la muerte del joven comunero mapuche, puso en jaque a Carabineros de Chile y al gobierno junto a sus planes de ir creciendo en las encuestas, para así posicionarse en un segundo gobierno consecutivo de la denominada derecha política.

Las noticias de los últimos meses del año, no gustaron a los mega ricos del país, a los encargados de la “gobernanza”, a la inmensa mayoría del parlamento, tanto oficialismo como oposición, a los gringos y sus planes para terminar con los brotes rebeldes en los países del ALBA, donde Chile aparece desde la Concertación hasta ahora como un aliado privilegiado de los yanquis.

 La élite dijo, hay que cambiar la agenda mediática, tenemos que tomar medidas ahora, pues los ajustes del modelo que estamos preparando, pueden traer situaciones sociales que se pueden ir de las manos y poner en cuestión el verdadero PARTIDO DE ORDEN que es transversal, civilizado, de consenso entre los que ostentan el poder. No hacerlo significa que pueden venir explosiones sociales por la extrema derecha o por la extrema izquierda., en un Chile, donde el “realismo mágico urbano”, puede generar cualquiera situación inimaginable.

Primera medida del Partido del Orden, hacer los sacrificios correspondientes en carabineros para salir de la crisis de credibilidad de la policía uniformada y colocar a alguien que se maneje en la política comunicacional, un operador con habilidades duras y blandas, como es el caso de Rozas. En quince días carabineros pasó de victimario a víctima y desapareció de las noticias.

Segunda medida, colocar en la política un foco de conflicto que distraiga la atención de los temas sociales, algo internacional o algo polémico en personajes que no interesan mucho a la élite de poder. Recurren a Boric, una especie de nuevo MEO y sus niñerías o a la situación de los rodriguistas en el exterior.

Tercera medida, algún hecho impactante que pueda convertirse en foco de atención donde el gobierno aparezca a la ofensiva, útil y necesario, algún atentado, donde el gobierno cumpla el papel de “salvador” o “protector”. El caso de la golpiza a 5 carabineros en el centro de Santiago o una bomba casera inexplicable en un paradero del Transantiago son útiles.

El dispositivo de manejo de crisis, es sofisticado e implica también aprovechar las oportunidades de ofrece la coyuntura, que puede tener elementos de azar o imponderables.

Lo cierto que en las últimas semanas, los medios, en especial aquellos pertenecientes a los mega ricos, que son la inmensa mayoría, han centrado su atención en una serie de hechos delictuales, casi transmitidos en directo por televisión: “portonazos”, atracos cinematográficos a bancos, conflictos delictuales entre bandas rivales en poblaciones populares, etc.

Bueno también está presente la cercanía del cada vez más degradante festival de Viña del Mar o el mercado de pases en el futbol chileno, que para los sectores medios actúa como un verdadero “opio”.

Sin duda, ya es política de Estado colocar en la prensa cualquier cosa que distraiga la atención de los problemas y luchas sociales, o al menos, quitarle protagonismo.

Tienen que disminuir las noticias que muestren conflictividad social y radicalidad en la protesta, hay que volver a la agenda de lucha ciudadana, “parlamentarizada”, civilizada, respetuosa de la ley, tienen que volver las y los representantes institucionalizados. No mas combos en el “hocico” al presidente de Tribunal Constitucional o “pateaduras” a carabineros en la calle. La protesta tiene que ser en orden o sino el máximo rigor de la ley. Ley que funciona con rigor para los de abajo, nunca para los de arriba.

Pero la élite no la tiene fácil, la realidad aparece entre los poros del sistema: despidos, alzas, muertes, represión y abusos, traen aparejados indignación social y en medio del “realismo mágico urbano” cualquier cosa puede pasar.

Last modified onSábado, 05 Enero 2019 21:49

Leave a comment

Make sure you enter the (*) required information where indicated. HTML code is not allowed.

Bingo sites http://gbetting.co.uk/bingo with sign up bonuses