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Foro Corpus Cristi: Las ponencias de BRISA y del MPMR

Elrodriguista. 13 junio 2019.

El jueves 12 de junio en Casa Bolívar se realizó un foro en recuerdo y homenaje a los héroes del Corpus Christi. En dicha ocasión expusieron José Miguel Carrera por la Brigada Salvador Allende y Marco Riquelme por MPMR.

El Rodriguista publica las dos ponencias.

Los homenajes continúan este fin de semana en Santiago, Lota y Valparaíso.

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Ponencia Brisa (José Miguel Carrera)

 “La Matanza de Corpus Cristi”

En representación de la Brigada Salvador Allende BRISA, junto con Marco Riquelme, respetado hermano rodriguista del MPMR, expusimos nuestro sentir en el foro. Esta fue nuestra ponencia.

A los combatientes rodriguistas, a los revolucionarios chilenos, nos conmueve recordar ese 15 y 16 de junio de 1987, en plena dictadura, trato de imaginar en el lugar en que cada uno se encontraba en esos aciagos días, quedó grabado en la memoria y provocaron dolores inimaginables y trascendentes hasta nuestros días.

 

Eran tres hermanas, Elizabeth Escobar, Patricia Quiroz y Esther Cabrera, y nueve hermanos, Recaredo Valenzuela, Patricio Acosta, Waldemar Henríquez, Wilson Henríquez, Julio Guerra, Joaquín Valenzuela, Ricardo Rivera, Ricardo Silva y Manuel Valencia. Sus edades fluctuaban entre los veinte y treinta años solamente.

Debido al carácter clandestino de la lucha contra la dictadura de las FFAA, Carabineros y la derecha chilena, la mayoría no conocíamos el nombre verdadero de esos combatientes, ni siquiera sabíamos de sus tareas, tampoco habíamos tenido el privilegio de impregnarnos de la fuerza altiva que emanan de sus miradas en las fotografías que se han distribuido desde que se cometieron los crímenes. Hoy, los chilenos, sobre todos los más jóvenes, conocen los rostros de nuestros doce compañeros y compañeras en la masacre conocida como la Matanza de Corpus Cristi.

Viene al caso recordar el contexto político de esos días.

-Eran tiempos de intensas y oscuras negociaciones entre los personeros de la dictadura y dirigentes de la futura Concertación, con el aval del gobierno de EEUU. El atentado al tirano y el caso arsenales sucedidos el año anterior (1986) estaban muy presentes.

-Entre los políticos oportunistas, surgían voces para condenar al FPMR y su lucha, sembrando miedo, terror, “son militaristas” decían, era la oportunidad para aplastar la lucha revolucionaria y aislar más todavía al PC de las negociaciones. Surgían epítetos condenatorios y nuevos calificativos políticos, “faltos de realismo político”, “fetichistas de las armas”, “bajos de nivel político”, “chilenos- sandinistas”, “hijos de Castro”, “guerrilleristas”, “influenciados por sus formaciones militares”, etc., etc.

-La visita del Papa en abril del 87, sube los tonos de la lucha popular, sobre todo después de los enfrentamientos en el recibimiento del Papa en La Bandera, a pesar de que el FPMR indicó una tregua momentánea.

-Se negociaba la salida a Pinochet y la izquierda tradicional se plegaba a las transacciones, por acción o por omisión, abandonando vergonzosamente principios, hundiendo cualquier salida potencialmente más popular.

-EEUU no quería al PC en las negociaciones y la DC y el PS cual yanaconas, obedecen.

-En el PC también rebrota esa discusión, en plena lucha y clandestinidad, desarmando ánimos, intentando relevar responsabilidades. Reflotan pensamientos de los que en lo interno no querían la Sublevación Nacional y al FPMR.

-El aislamiento de los que seguían luchando (el Frente entre ellos) era cada vez más evidente, lo que sumado al desgaste en la lucha, detenciones, repeticiones en el modus operandi, rutinas, flaquezas en los métodos conspirativos, excesos de confianza, afectaba.

La lucha se ponía en dudas, ¿los objetivos finales se podían cambiar por algo intermedio?

Me pregunto compañeros y compañeras, con respeto a los presentes y a los que nunca olvidamos y conocimos ¿Vale la pena recordar el contexto que se vivía cuando nuestros 12 hermanos encontraron la muerte? Lo hacemos porqu pensamos que  quizás eso de señales a las nuevas generaciones de revolucionarios, protagonistas de hoy. ¿Sucedió también en otros destacamentos revolucionarios?

Hablo así porque conocí bien a Joaquín y Waldemar, oficiales internacionalistas y combatientes rodriguistas, no conocía a los demás caídos, éramos clandestinos y serios. Ellos, no lo dudo, no aceptarían el estado de corrupción que vivimos hoy.

En este contexto que analizamos entra la dictadura, y actuaron como criminales que eran, ellos sabían que a los entregados y cobardes solo hay que invitarlos a conversar, a otros, los indecisos, solo neutralizarlos con el miedo, y a los intransigentes, como nuestros hermanos y hermanas, había que aplastarlos, para intentar producir los efectos de terror que necesitaban. Y actuaron ese 15 y 16 de junio de 1987.

Un montaje cubrió ese crimen. El gobierno golpista y sus órganos de inteligencia tildaron de enfrentamiento el suceso y luego en la post dictadura dilataron la justicia por años. Solo la valentía y decisión de los familiares hizo el milagro para que fluyera la verdad, ellos nunca creyeron la versión “oficial” y lograron que la justicia chilena los encausara y condenara. Finalmente los asesinos, claro que en correspondencia con la filosofía golpista y cómplice democristiana de la Transición, recibieron condenas insignificantes, “en la medida de lo posible”, que cumplen en cárceles de privilegio, conservando sus grados militares y premiados con jubilaciones millonarias.

No se debe olvidar tampoco que el vil asesinato de los militantes del FPMR, fue mostrado por prensa de la dictadura, El Mercurio, La Segunda, la Tercera y la Televisión servil, como un enfrentamiento y no un asesinato.

Hoy la dignidad de estos doce héroes resalta ante la podredumbre que sale a la luz entre los miembros de la clase política, devenida en corrupta, no pueden negar públicamente que se han financiado por “billetes encapuchados”, dineros generados de las propias falencias criminales de sus políticas, al no haber recuperado las empresas que eran de todos los chilenos y que ellos, ya en el poder, dejaron en manos de partidarios y familiares del dictador.

Imaginábamos que era solo un acto de cobardía de esos “democristianos y socioslistos”, pero ahora que brota la corrupción entre sus filas, nos damos cuenta que también era interés de futuro financiamiento político. Se han transformado en gran medida, en grupos con demandas de poder para sí mismo, en rapiñas por cuotas de recursos del Estado y de dádivas mal habidas de los grandes empresarios capitalistas.

A todos nos impacta visitar las calles y lugares donde resistieron y mataron a nuestros hermanos. Cruzar el portón de fierro oxidado de la casa de Pedro Donoso en la comuna de Recoleta, uno de los lugares de la masacre, se siente el frío de la muerte en los pasillos arruinados y en el piso que ahora es de tierra, por el abandono del lugar. Ver sus nombres escritos en los mismos sitios donde fueran asesinados, claro que impacta.

En este mes de junio lluvioso, la naturaleza con sabiduría, junto con muchos compañeros y compañeras, los recordarán nuevamente, los combatientes caídos y las víctimas de la dictadura, jamás deben ser olvidados.

Honor y gloria a los doce jóvenes rodriguistas caídos en Corpus Christi.

Unidad, Memoria y Acción. BRISA

José M. Carrera

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Ponencia del MPMR (Marco Riquelme)

Hoy estamos en este foro para conversar de nuestros 12 hermanos que cayeron en Corpus Christi, algunos combatiendo y otros y otras asesinadas. Los días 15 y 16 de junio de 1987 fueron un golpe grande, de inmenso dolor, dejaron una herida que aún no se sana. Lo hemos dicho y lo reiteramos hoy, sus rostros nos acompañan en cada acción, en cada marcha y manifestación. Eso demuestra que no están muertos, caminan con nosotros, nos empujan a luchar y nos cuestionan por lo que no hemos hecho o aún no hacemos. No hay otra forma de recordar a nuestros compañeros, lo otro sería insultar su memoria, sino buscamos caminos de liberación es evidente que insultamos sus memorias. Hay quienes piensan que los asesinatos ocurridos en la llamada “Operación Albania” son simplemente porque la dictadura militar violaba los derechos humanos,  como una cuestión intrínseca, algo propio de las dictaduras, lo dicen como si las dictaduras se impusieran para asesinar personas y no que asesinan personas para cumplir sus objetivos, en nuestro caso se impusieron un modelo brutal del capitalismo, como remplazo del keynesianismo. La dictadura se impuso a sangre y fuego para asentar un modelo más brutal de apropiación de la fuerza de trabajo, de los recursos naturales, para apropiarse de nuestras riquezas. Entonces debemos inscribir esta masacre y resistencia en las páginas de la lucha de clases, está inscrita en las heroicas páginas de la lucha por la transformación de la sociedad, en la batalla por la justicia social.

Los asesinatos de nuestros hermanos no están separados de las luchas que viene dando la clase obrera desde hace más de 150 años, tampoco están separados de las luchas de los pueblos originarios, de aquellos que lucharon por la independencia, de la sociedad de la igualdad, de las mancomunales y de la lucha contra la represión sistemática y permanente de la burguesía, de los poderosos y sus testaferros. No está separada de las luchas de los pueblos originarios de Nuestra América, de Bolívar, Martí, Sucre, de Leftraru y Tupac Katari. Esta masacre se inscribe en el sacrificio de la historia de lucha del movimiento popular y revolucionario.

Son las mismas luchas de los pueblos originarios contra el invasor español y después contra los opresores propios. Forman parte de los intentos independentistas que buscaban más allá que el solo hecho de desprenderse de la tiranía extranjera, veían los primeros pasos en la justicia social. Buscaban la Igualdad como Arcos y Bilbao y su sociedad. La lucha donde perecen nuestros compañeros está ligada a la clase obrera en la batalla contra el explotador, al que pagaba con fichas, contra aquel que los tenía esclavizados. Forman parte de la alegría por la libertad de otros pueblos, Cuba, Vietnam, Nicaragua y tantos otros. Son parte inseparable del triunfo popular de Salvador Allende, unidad inquebrantable con los sueños de construcción de una vida en justicia social. Somos parte de la derrota de ese proyecto, somos respuesta a esa derrota. Algunos quieren tratar de situarlos en aquellos que solo lucharon contra la dictadura por algunas libertades y que a partir de allí se desligaban del destino de nuestros pueblos. Es la visión que quiere imponernos el sistema capitalista actual y su mano reformista. Que el sacrificio de nuestros hermanos era para que reinara un sistema capitalista y explotador. Lo hemos preguntado: ¿Alguien realmente cree que nuestros hermanos lucharon y murieron para que existiese la sociedad actual en nuestro territorio llamado Chile? ; ¿Entonces porque creemos que está bien que le rindan homenajes hipócritas, aquellos que han sido cómplices del actual sistema?; ¿Porque encontramos válido que le rindan homenajes aquellos que han administrado este sistema cruel? ; ¿O estamos considerando que nuestros hermanos se inscriben en la parte folklórica de la lucha?

Parafraseando a un hermano decimos: “Los Rodriguistas no somos capitalistas, No somos reformistas, no somos socialdemócratas, es falso que puedas ser Rodriguista y pertenecer a los gobiernos que ha tenido Chile. Es falso que respaldando la institucionalidad puedas ser Rodriguista.  Los rodriguistas no somos republicanos, no creemos en la democracia, porque hasta el momento la única que hemos tenido ha estado al servicio de unos pocos y no de nuestros pueblos. Los Rodriguistas, somos antiimperialistas, nuestra clase es la obrera, somos anticapitalistas, nuestroamericanos, somos revolucionarios. Esa es la continuidad Rodriguista. Pero en esto hay algo esencial, no formamos parte solamente de simbolismos, no tratamos de complacer la desidia de nuestra conciencia una vez al año, no somos una montonera, no hacemos la política entre amigos con unas cervezas, no somos de los que pretenden hacer política en facebook y twitter vociferando revoluciones que no se harán.

 Los Rodriguistas no somos transeúntes mirando las luchas actuales, tenemos que ser protagonistas, lo único que diferencia la lucha de nuestros hermanos con las actuales es el acto brutal de la muerte, pero los objetivos del enemigo son los mismos y de las fuerzas populares también.

Nuestros hermanos caídos son lazos comunicantes de las luchas de antes y las luchas de hoy, no son unos individuos, son historia de lucha, son nuestra memoria.

No somos Exfrentistas que cada cierto tiempo nos sentiríamos con la obligación de participar en algún homenaje. El Rodriguismo es continuidad y construcción. Aquél que vive del recuerdo y que su aporte es nulo para las luchas de hoy y las luchas futuras no es Rodriguista. A los Rodriguistas no nos gana el individualismo, ni el caudillismo, tampoco el egocentrismo y la envidia.

Los Rodriguistas queremos estar en todas las luchas la de los estudiantes secundarios, que políticamente se cruzan, desde hace años contra los intentos de meter en nuestros hijos la educación del capital, autómatas reproduciendo esta sociedad injusta. Los Rodriguistas queremos estar organizando los territorios, queremos estar con nuestra clase luchando por la emancipación. Ya lo dijimos, queremos estar en todas las luchas. Creemos que ese es el mejor homenaje a todos nuestros hermanos que ya no están.

Honor y Gloria

Por la Patria Venceremos.

 

 

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